Como Empezar a Pintar con Acrílico (Guia Principiantes)
Si nunca hemos pintado y queremos empezar con acrílico, en esta guía vemos qué materiales necesitamos, qué técnicas básicas dominar y cómo dar los primeros pasos sin gastar de más.

Índice del tutorial
Si quieres empezar a pintar y no sabes por donde, el acrilico es probablemente tu mejor opción. Seca rápido, se limpia con agua, no necesita disolventes, corriges errores porque puedes pintar encima. En esta guía te contamos exactamente que comprar, como dar tus primeros pasos y que fallos evitar para que la experiencia sea satisfactoria desde el principio.
Qué necesitamos para empezar a pintar con acrílico
Para la primera toma de contacto con el acrílico no hace falta llenar la casa de materiales. Lo esencial se resume en cuatro cosas:
•Colores de pintura acrílica.
• Dos o tres pinceles.
•Un soporte donde pintar (lienzo, papel o tabla).
• Una paleta para mezclar y un recipiente con agua.
Con esto ya podemos empezar. El resto —caballete, medios, varices, esponjas— lo vamos añadiendo según nos vaya pidiendo la práctica. Más adelante en este artículo desglosamos qué merece la pena comprar desde el primer día y qué puede esperar.
Tres características del acrílico que conviene tener claras desde el minuto uno:
- Seca rápido: Puedes pintar una capa encima de otra en minutos, lo que agiliza muchísimo.
- Oscurece ligeramente al secar:El tono final es un punto más oscuro que en húmedo. Compensalo mezclando un pelin mas claro de lo que buscas.
- Es permanente cuando seca: Una vez curado no sale de la ropa ni de los pinceles. Protege tu ropa y limpia los pinceles antes de que la pintura endurezca dentro.
Técnicas básicas de pintura acrílica para empezar
No hace falta dominar decenas de técnicas para nuestras primeras pinturas. Con estas cuatro tenemos para experimentar bastante:
Veladura: Consiste en diluir la pintura con agua para conseguir capas transparentes, parecidas a la acuarela. Es ideal para fondos suaves o para superponer color sin tapar lo que ya tenemos debajo. Como regla general, no conviene pasar de un 30% de agua o la pintura pierde adherencia.
Empaste: Al contrario que la veladura, aquí trabajamos con pintura densa, sin diluir, aplicada con pincel o espátula en capas gruesas. El resultado tiene relieve y textura, y es una forma muy visual de dar volumen a una zona concreta del cuadro.

Pincel seco: Cargamos poca pintura en el pincel y lo pasamos primero por otra superficie para retirar el exceso. El resultado son trazos ligeros e irregulares, perfectos para texturas como hierba, nubes o efectos difuminados.
Esponjado: Aplicamos la pintura con una esponja en lugar de un pincel. Da texturas imposibles de lograr de otra manera y funciona muy bien para fondos con profundidad o efectos naturales como piedra o follaje.
Cómo elegir la pintura acrílica
No toda la pintura acrílica es igual, y elegir bien desde el principio nos ahorra frustraciones.
Calidad estudiante o calidad artista: La pintura de calidad estudiante lleva menos pigmento y más carga, por eso es más económica y algo menos intensa. Para empezar, es una opción práctica para aprender a mezclar, controlar el pincel y conocer el acrílico sin invertir demasiado. La calidad artista tiene más pigmento, mayor cobertura y apenas cambia de tono al secar.
Consistencia - densa o fluida: La pintura acrílica también varía en consistencia. La de cuerpo denso mantiene la marca del pincel y es ideal para empastes y texturas. La más fluida se extiende con facilidad y funciona mejor para veladuras o para cubrir superficies grandes.
Un truco que ahorra bastante dinero: empezamos con los tres colores primarios (magenta, azul y amarillo) más blanco y negro. Con esta base ya podemos conseguir prácticamente cualquier tono.
Qué pinceles necesitamos
No hace falta un juego completo de pinceles para empezar, lo importante es que sean pinceles pensados para acrílico, con cerdas sintéticas de tipo nylon. Puedes empezar con dos o tres:
•Un pincel redondo, para detalles y líneas.
• Un pincel plano, para cubrir superficies y hacer trazos amplios.
• Un pincel angular (opcional), útil para esquinas y bordes.
Después de cada sesión, lavamos los pinceles con agua y un poco de jabón neutro, insistiendo en la base de las cerdas.
Qué soporte podemos utilizar
El acrílico admite prácticamente cualquier superficie porosa: lienzo, papel, cartón o madera. La elección depende de lo que busquemos.
• Lienzo: es la opción más habitual para empezar. Los lienzos preparados (ya imprimados) están listos para pintar directamente.
• Papel: perfecto para practicar sin miedo a "desperdiciar" un soporte caro. Conviene que sea papel de cierto gramaje o papel específico para acrílico, porque el papel fino se ondula con la humedad de la pintura.
•Tabla: más rígida que el lienzo y aguanta bien capas gruesas o técnicas con espátula.
Imprimación y qué pasa si no lo hacemos
La imprimación (gesso) prepara la superficie para que la pintura se adhiera bien y no se hunda en el soporte. Si el lienzo o la tabla no vienen preparados, aplicar gesso antes de pintar marca la diferencia entre un color que se ve vivo y uno que se ve apagado y absorbido.
La buena noticia es que la mayoría de lienzos y tablas que encontramos ya vienen imprimados de fábrica, así que para nuestra primera pintura probablemente no necesitamos preocuparnos por esto. Si en algún momento queremos pintar sobre madera, cartón o un soporte sin preparar, ahí sí conviene aplicar gesso primero: basta con dos capas finas, dejando secar entre una y otra.
Paso a paso: nuestro primer cuadro con acrílico
Para no quedarnos mirando el lienzo en blanco sin saber por dónde tirar, un primer ejercicio sencillo y muy agradecido es un paisaje básico:
1. Bocetemos la composición. Con un lápiz suave, marcamos una línea de horizonte y dividimos el lienzo en dos o tres zonas grandes (cielo, tierra o agua).
2. Pintamos el fondo primero. Empezamos siempre por las zonas más grandes y alejadas, de claro a oscuro.
3. Dejamos secar antes de añadir detalles. El acrílico seca en minutos, así que no hay que esperar demasiado para pasar a la siguiente capa.
4. Añadimos los elementos principales. Con un pincel más fino, incorporamos lo que dé protagonismo a la escena.
5. Revisamos contrastes y retocamos. Nos alejamos un poco del cuadro para ver el conjunto y corregimos lo que desentone.
No pasa nada si el resultado no es perfecto. La primera pintura es, sobre todo, una toma de contacto con el material.
Errores frecuentes al empezar (y cómo evitarlos)
• Usar pinceles de acuarela. Se estropean antes y no responden igual con la densidad del acrílico. Mejor usar pinceles sintéticos pensados para acrílico.
• Quedarnos sin pintura a mitad de una mezcla. Preparamos siempre algo más de la cantidad que creemos necesitar.
• Mezclar demasiados colores de golpe. Vamos añadiendo poco a poco y removiendo bien antes de seguir.
• Trabajar en una sola capa. El acrílico se comporta mejor cuando construimos el cuadro por capas: fondo, elementos, detalles, en ese orden.
•No dejar secar entre capas. Aunque seca rápido, cada capa necesita su momento antes de superponer otra.
• Comprar demasiado material de golpe. Con pocos colores y dos o tres pinceles se puede empezar perfectamente; el resto se va incorporando según lo vayamos necesitando.
Qué comprar según nuestro presupuesto
Imprescindibles
Lo que necesitamos sí o sí para nuestra primera pintura:
• Set básico de pintura acrílica de calidad estudiante (colores primarios, blanco y negro).
• Dos o tres pinceles sintéticos para acrílico (redondo, plano).
•Un lienzo o soporte de papel para acrílico.
•Una paleta y un recipiente para agua.
Recomendables
Facilitan el proceso y mejoran el resultado, pero no son obligatorios el primer día:
• Un caballete de mesa, para pintar en un ángulo más cómodo.
•Un pincel angular adicional, útil para bordes y detalles.
•Un medio retardante, si notamos que la pintura se nos seca demasiado rápido en la paleta.
Opcionales
Para cuando queramos experimentar más adelante:
• Espátulas para empastes.
• Esponjas para texturas.
• Gesso, si en algún momento queremos pintar sobre un soporte sin imprimar.
• Barniz, para proteger la obra terminada.
Preguntas frecuentes sobre pintura acrílica para principiantes
¿Es difícil pintar con acrílico si nunca he pintado antes?
No especialmente. El acrílico es de los medios más accesibles para empezar porque perdona errores: si algo no nos convence, dejamos secar y pintamos encima.
¿Cuánto tiempo tarda en secar la pintura acrílica?
Depende del grosor de la capa, pero por lo general entre unos minutos y media hora. Las capas más gruesas o densas pueden tardar algo más.
¿Qué pinceles son mejores para acrílico?
Los pinceles sintéticos, de nylon o similares. Aguantan bien la densidad del acrílico y no se deforman con el uso continuado.
¿Cómo limpio los pinceles de acrílico?
Con agua y jabón neutro, justo después de usarlos. Si la pintura llega a secarse dentro del pincel, ya no sale con agua.
¿Qué colores básicos necesito para empezar?
Con magenta, azul, amarillo, blanco y negro podemos conseguir prácticamente cualquier tono que necesitemos para un primer cuadro.
Si quieres empezar, echa un vistazo a nuestros sets de iniciación de acrílico: traen pintura, pinceles y soporte equilibrados para arrancar sin olvidarte de nada.
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